20 de diciembre de 2007

Evaluaciones

Esta semana estoy de evaluaciones. Ahora mismo tengo un hueco de una hora y media, porque doy a los grupos A, D y V de segundo (el B y el C los da otra profesora). En estas horas pasadas en el instituto me he dado cuenta de dos cosas:

Primera: los grupos no son homogéneos. Hay diferencia entre colegios públicos y concertados (número de inmigrantes, clase social de los alumnos...), pero también entre varios grupos del mismo curso e instituto. Al agruparlos según la opción religión/alternativa, la línea castellano/valenciano, las optativas de los cursos más altos...
Por ejemplo, el primero de ESO de la línea en valenciano es el mejor curso (en cuanto a notas) que he visto hasta ahora en una evaluación: un 55% de los alumnos tienen todo aprobado, y un 88% pasarían de curso (tienen un máximo de 2 suspensos). En cambio, en la clase de al lado hay otro primero del grupo de alternativa (no sé si será casualidad, pero por mi experiencia los primeros de alternativa son peores que los de religión) en el que el 66% (2 de cada 3 alumnos) suspenden 6 ó más asignaturas.

Segunda: hace falta más comunicación entre los profesores. En general en el instituto hay buen rollo (sobre todo si lo comparo con otros, aunque sea de oídas porque siempre he trabajado en el mismo instituto), y comentamos de vez en cuando con el tutor los problemas de los grupos, pero sería necesario juntarnos más a menudo. Si no, ¿qué acaba pasando? Que la evaluación de un grupo que está planificada para 50 minutos, dura más de una hora y cuarto, y los últimos grupos se tienen que hacer deprisa y corriendo. Para estos casos en los que hay que comentar más cosas de los alumnos, los profesores deberíamos reunirnos más de una vez al trimestre, ya que, además, sería más fácil solucionar los problemas.
Por otro lado, también tendríamos que hablar entre nosotros en el día a día, sobretodo cuando hay actividades que afectan a otros profesores. No es normal que un grupo se quede sin nota de una asignatura porque sus alumnos han tenido dos excursiones la última semana antes de la evaluación (aunque estén puestas en la programación), y además, no se avise a los profesores implicados. No debemos dejar la responsabilidad en manos de los alumnos, ya que ellos lo aprovecharán para escaquearse de todo lo que puedan. Un profesor no tendría que coger la hora de otro para hacer un exámen (a mí me acaba de pasar), sin pedirle permiso, y lo que es peor, sin avisarle antes (se me quedó una cara de tonto esperando a los alumnos... hasta que los encontré en otra aula haciendo el susodicho examen), y dejando en manos de los chavales el que te avisen (¿y si yo no les hubiera dejado ir? ¿qué habría pasado con el examen? ¿sería yo el malo de la película?).

En resumen, aunque muchas veces nos quejamos de los alumnos, los profes también somos de aúpa. De vez en cuando deberíamos hacer autocrítica (y yo el primero, que conste).

4 comentarios:

Nodoyuna dijo...

Que conste también que Alfons y yo nos disculpamos y te hicimos un súper regalo sorpresa con toda la buena intención del mundo.
Yo por lo menos, creía que el examen lo íbamos a hacer al terminar las clases. Por cierto, ¿Al final has compartido el regalo?

Perro del desierto dijo...

Sí que lo he compartido, con Sagra. Y aún me queda uno.

la "otra" profesora dijo...

El tema de las excursiones y los exámenes sólo ha ocurrido una vez Jorge, vamos a esperar que ésto sirva para que en adelante se gestione mejor las fechas de las excursiones. Es de sentido común pensar que días antes de una evaluación hay exámenes, y debería tenerse en cuenta a la hora de programar excursiones, pero si la nota de una evaluación entera depende sólo de un ÚNICO examen, es de esperar que un contratiempo como este pueda fastidiarte la fecha del examen, incluso dos veces seguidas como ha ocurrido. En este caso, en otra asignatura, la nota podría haberse puesto igual, sin tener en cuenta ese examen que no se ha podido realizar. Espero que sea la última vez que ocurra.
La cuestión de ocupar la hora de informática para hacer un examen no es sin embargo un caso puntual, y, en fín, todo el mundo va a su bola. Habla con el profesor que te ha dejado solito y dile lo que opinas. Es la única forma de solucionar el problema, y ese es el objetivo final al fin y al cabo.
Por último, creo que alguien más opinará como yo si digo que el artículo da pie para una segunda parte, nos has dejado con la miel en los labios cuando dices que "De vez en cuando deberíamos hacer autocrítica (y yo el primero, que conste)". Venga, venga, autocritícate, ¿cómo te ves a tí mismo? Dilo y contrastamos ideas!!!!!
Jajajaja
No te enfades, que te salen canas!!!!!!

PD: Gracias por dejar que comiera uno de tus huevos...Ahora sí que se te habrá quedado cara de tonto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Jajajajaja

Feliz Navidad.

baudo dijo...

Lo peor es que cuando nos reunimos tampoco solucionamos nada...
En fin, MUCHO MUCHO que mejorar